Entre Árboles, el hotel boutique en Puerto Iguazú
Entre Árboles: el hotel boutique en Puerto Iguazú para dormir entre las copas de la selva misionera

Hay una idea que casi todos guardamos de la infancia: dormir en una casita entre los árboles, con la copa de la selva como techo y el canto de los pájaros como despertador. En Puerto Iguazú, esa fantasía dejó de ser un dibujo en un cuaderno. Se llama Entre Árboles, y es el primer hotel boutique de Singular Collection by Amérian.
Si estás buscando dónde alojarte en Iguazú más allá del hotel tradicional de cemento y pasillo cerrado, este lugar cambia las reglas. Acá te contamos todo: el destino, la propuesta del hotel, sus amenities y qué visitar en la zona para armar una escapada perfecta a la tierra colorada.
Puerto Iguazú: mucho más que las Cataratas
Todo el mundo llega a Misiones por las Cataratas del Iguazú, una de las siete maravillas naturales del planeta. Y está perfecto: los saltos son el plato fuerte y merecen cada minuto. Pero Puerto Iguazú es un destino con identidad propia, donde la selva paranaense, la cultura guaraní y el pulso de la triple frontera se mezclan en una experiencia difícil de encontrar en otra parte de Argentina.
La ciudad se ubica en el extremo noreste del país, en el punto exacto donde Argentina se da la mano con Brasil y Paraguay. Esa condición de frontera le da una energía particular: en un mismo día podés desayunar mirando la selva, cruzar a Foz do Iguaçu y volver a cenar comida regional con vista al monte.
El clima subtropical mantiene el verde encendido todo el año. Los meses de marzo a septiembre suelen ser los más agradables para visitarla, con temperaturas más templadas y menos lluvias, aunque cada estación tiene su encanto.
Entre Árboles: un hotel boutique que se construyó con la selva, no sobre ella
En Avenida Tres Fronteras 780, en pleno corazón de Puerto Iguazú, Entre Árboles ocupa un remanente de selva nativa que la familia Closs transformó sin destruir. La premisa del proyecto fue clara desde el primer día, en palabras de su propietario Maurice Closs: no construir sobre la selva, sino construir con ella.
Por eso el hotel no niveló el terreno ni taló árboles. Las 14 unidades de alojamiento, llamadas houses, se elevan sobre pilotes —siguiendo la tradición constructiva misionera— y se conectan entre sí por pasarelas de madera que atraviesan la vegetación. El resultado es lo que sus creadores llaman un refugio urbano-natural: estás a 700 metros del centro de la ciudad y a 100 metros del Hito Tres Fronteras, pero cuando cruzás el umbral, el mundo exterior desaparece y solo quedan el verde, la fauna y el silencio.
Este es el primer exponente de Singular Collection by Amérian, la nueva línea de la cadena pensada para alojamientos que rompen con la hotelería convencional. Y hay un detalle importante para saber antes de reservar: Entre Árboles es un hotel solo para adultos, diseñado para parejas, viajeros foodie y amantes del bienestar que buscan el slow travel: viajar más lento, más profundo y más personal.

Las houses: dormir entre copas y troncos
La arquitectura biofílica —esa que integra el edificio al ecosistema en lugar de imponerse sobre él— es el alma del hotel. Las houses no son todas iguales: cada una responde a su ubicación específica dentro del terreno. Estas son las tipologías:
- Birdhouses: elevadas por encima de las copas de los árboles, con decks y piscinas privadas. Algunas se piensan en tres niveles: living en la planta baja, dormitorio en el medio y una piscina infinita en lo más alto, dominando el dosel de la selva.
- Treehouses: ubicadas a la altura de los troncos, para una inmersión más cercana al suelo del monte.
- TinyHouses: unidades más compactas, ideales para quienes priorizan la experiencia por sobre el tamaño.
- Unidades accesibles: próximas a la recepción, pensadas para garantizar que todos puedan vivir la selva.
Todas incorporan domótica con control inteligente (iluminación, climatización y entretenimiento gestionados desde Alexa), porque acá la naturaleza no está peleada con la tecnología ni con el confort.
Los amenities: bienestar, gastronomía y diseño consciente
Parasoles & Javé: el espacio de bienestar
Si el objetivo del hotel es el descanso profundo, este sector es su corazón. Parasoles & Javé reúne:
- Una piscina orgánica tipo estanque, que se integra visualmente con el entorno como si fuera parte del paisaje.
- Redes suspendidas sobre el agua, a modo de hamacas paraguayas, para la contemplación pura.
- Un área holística con sala de masajes, sauna seco y un deck destinado a la práctica de yoga o a catas de productos locales.
- El Jardín de Monte, un espacio de preservación donde la flora nativa se luce en todo su esplendor.
Monarca: sabores de la triple frontera
El restaurante del hotel, Monarca, se instaló en el antiguo mariposario del predio —toda una rareza— y tiene 360 m² con capacidad para 70 comensales, en sectores cubiertos, semicubiertos y al aire libre. Su ambientación integra piedra, tacuara y vegetación nativa: grandes ventanales e iluminación cálida hacen que la selva sea parte de la mesa.
La carta trabaja una fusión regional de Argentina, Brasil y Paraguay en clave gourmet, con gastronomía de kilómetro cero: productos frescos de proveedores locales, con el menor impacto de transporte posible. Es, literalmente, saborear Misiones en cada bocado.
Sustentabilidad e identidad local
La sustentabilidad no es un accesorio, es el eje. Paneles fotovoltaicos que generan energía limpia, recolección de agua de lluvia para riego y materiales de bajo impacto como madera reforestada, tacuara y piedra de la región. A eso se suma una fuerte apuesta cultural: artesanías de la comunidad Mbya guaraní distribuidas por el hotel y un circuito de esculturas de fauna hechas con materiales reaprovechados (upcycling).
Qué visitar cerca del hotel: la guía de la zona
Una de las grandes ventajas de este alojamiento cerca de las Cataratas del Iguazú es su ubicación estratégica. Desde Entre Árboles tenés a mano lo mejor del destino:
Cataratas del Iguazú (a 30 minutos)
El imperdible absoluto. El Parque Nacional Iguazú alberga 275 saltos, con la Garganta del Diablo como su punto más impactante. Se puede recorrer el lado argentino —el más extenso— y cruzar al lado brasileño para ver el conjunto desde otra perspectiva. Reservá al menos dos días para hacerles justicia.
Hito Tres Fronteras (a 100 metros)
Prácticamente en la puerta del hotel. Es el mirador donde confluyen los ríos Paraná e Iguazú y se ven los tres países al mismo tiempo. La visita es gratuita y al atardecer cobra otra dimensión, con espectáculo de luces y puestos de artesanías. Un consejo local: llegá una hora antes del atardecer para recorrer la costanera con calma.
Güirá Oga, la casa de los pájaros (RN12, Km 5)
No es un zoológico, sino un refugio de fauna silvestre que rehabilita animales heridos, víctimas de la caza o el tráfico ilegal. En sus 19 hectáreas de selva se recorren senderos guiados para conocer tucanes, monos, coatíes y aves en peligro. Abre todos los días de 9 a 18.
La Aripuca
Una estructura gigante de madera que reproduce una trampa tradicional guaraní, construida con troncos de árboles nativos rescatados de la deforestación. Funciona como museo al aire libre sobre la cultura y la conservación de la selva misionera.
El Jardín de los Picaflores
Un secreto encantador: el jardín de una casa particular, a pocas cuadras de la terminal, donde conviven en libertad más de 20 especies de colibríes nativos. Llevá la cámara.
Compras en la triple frontera
Para los que buscan hacer compras en Iguazú, el Duty Free Shop —una de las tiendas libres de impuestos más importantes del mundo— está camino a las Cataratas, y del lado paraguayo, Ciudad del Este ofrece su clásico circuito comercial a una hora de viaje.

Cómo llegar y reservar tu escapada a Entre Árboles
Puerto Iguazú cuenta con vuelos directos desde las principales ciudades argentinas al Aeropuerto Internacional Cataratas (IGR), a unos 25 minutos del hotel. Una vez en la ciudad, el centro es compacto y se recorre a pie, con taxis y remises disponibles para las excursiones.
Entre Árboles está pensado para quienes entienden que el verdadero lujo no se mide en metros cuadrados de mármol, sino en despertar con el sonido de los pájaros y, cinco minutos después, estar caminando por el centro de Iguazú. Es la combinación exacta de selva, diseño y conexión que Puerto Iguazú necesitaba.
Si estás planeando tu viaje a Misiones y buscás una experiencia que se sienta irrepetible, este es el lugar. Consultá disponibilidad y reservá tu estadía en Entre Árboles, y regalate una forma distinta de habitar la selva misionera.
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