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          Cultura

          Un pedacito de Japón en Buenos Aires

          Tan solo tipear la palabra “amistad” y Google arroja 172 millones de búsquedas en 0.62 segundos. Este concepto, creado por los humanos para definir una relación especial entre dos individuos, tiene tanto valor en la conciencia de las sociedades que resultaría imposible pensar que Internet pueda determinar un número finito de acepciones. 

          Los amigos pueden venir de distintos orígenes. Los de siempre, los que conociste de grande o los que aparecieron por casualidad. Los humanos podemos ser amigos entre humanos y entre otras especies. El refrán que dice “el perro es el mejor amigo del hombre” da cuenta de las infinitas relaciones que pueden darse en el marco de la amistad. De hecho, el 20 de julio fecha en la que se celebra el Día del Amigo, recuerda el momento en que el hombre pisó la luna por primera vez, sellando un pacto de amistad entre la humanidad y el espacio exterior.

           

           

          Pensar en cuánta importancia le damos al significado de amistad, nos permite concluir que esa relación es demasiado estrecha, ligada a valores más que intereses. Por eso, cuando dos naciones se dicen “amigas”, las culturas se entrelazan y la relación va más allá de lo político y lo económico. Algo así le pasó a Japón con Argentina, cuando el entonces Príncipe Akihkito quiso forjar un vínculo más estrecho con nuestro país. Su regalo para demostrarlo fue un bello Jardín Japonés en el corazón de Buenos Aires.

          En el lugar se respira magia. El Jardín Japonés es un espacio que da la sensación de estar dentro de un cuento, donde la paz y la armonía abundan. Este espacio natural y cultural fue inaugurado el 17 de mayo de 1967, como muestra de agradecimiento al pueblo argentino por haberle abierto las puertas a los japoneses durante los tiempos de inmigración de principios del siglo XX.

           

           

          La idea era dejar para la posteridad un espacio de encuentro entre las culturas y que a su vez, el jardín sirviera como espacio de pertenencia para la colectividad japonesa. En 1976, los Príncipes del Imperio Japonés anunciaron su visita a Buenos Aires. La colectividad vivió el anuncio como un verdadero acontecimiento y pensaron que recibirlos para inaugurar el parque era una idea más que apropiada. En tan solo 50 días juntaron los fondos y crearon el “pequeño Japón de Argentina”.

          Con el correr de los años, el Jardín fue creciendo al punto de instituiste como una belleza única e inigualable en Buenos Aires. Este pulmón verde ubicado en el medio de la gran ciudad, es un punto elegido por muchos turistas del mundo que buscan concertase con la cultura japonesa.

           

          En el año 2004, la Secretaría de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires declaró al Jardín Japonés "sitio de interés turístico" y en el año 2008, el Poder Ejecutivo Nacional lo declaró "bien de interés histórico y artístico de la Nación".

           

          El Jardín Japonés es más que solo un parque. Allí la naturaleza se mezcla con la cultura regalándonos diferentes escenas según la disposición de la luz solar. Además, las estaciones del año lo transforman ya que la gran cantidad de plantas y flores propias de Japón recrean postales dignas de ser fotografiadas.

           

          Un paseo que despierta los sentidos

           

          Al Jardín Japonés se puede ir solo para admirar la belleza del lugar o en compañía de un guía. La segunda opción es mucho más enriquecedora que la primera, porque podrás aprender y descubrir detalles de la cultura japonesa que te van a sorprender. Allí aprenderás de la importancia de cada símbolo, formas arquitectónicas y plantas con las que Japón ha construido su propia identidad.

           

           

          Finalizado el recorrido, los visitantes pueden seguir sorprendiéndose con Japón y todo su esplendor porque dentro del parque hay un restaurante. El plato favorito de los visitantes es el sushi, que se elabora a la vista de los comensales. Pero también hay una variada carta de platos japoneses que enamoran a cualquiera.

           

           

          Una recomendación: la experiencia se vuelve mucho más vertiginosa por la noche. Las mesas al estilo japonés obligan a descalzarse y respetar las costumbres y el protocolo de la cultura asiática. La decoración del lugar y las vistas de los ventanales le regalan al turista una experiencia única. 

           

          Amantes de la naturaleza

           

          La cultura japonesa es amante de la naturaleza. En el Jardín Japonés este criterio no es dejado de lado. En su carta de sustentabilidad, el parque expresa su compromiso por el respeto y el cuidado del medioambiente, como así también la promoción de sus valores hacia la comunidad. Además, en su política ambiental, reconocen la implementación de buenas prácticas ambientales para reducir el impacto a la naturaleza y preservar el bienestar de la Humanidad.

           

           

          También, suman criterios sustentables a su propuesta donde la cultura y la naturaleza van ligadas de la mano. El Jardín Japonés cuenta con un vivero donde los visitantes pueden adquirir Bonsái. Cada una de las especies que se ofrecen, son las mismas que se encuentran dentro del parque. Esta experiencia les regala a los visitantes la posibilidad de aprender sobre el cuidado de las plantas y los elementos necesarios que necesita para montar su propio jardín. Así, el proyecto busca la proliferación de la cultura y la fauna.

           

           

          En cuanto a las artesanías, los turistas pueden llevarse productos característicos de Japón elaborados por pequeños productores.

          En Amérian creemos que estas políticas sustentables enriquecen los proyectos porque muestran el compromiso con el medioambiente y con la sociedad. Es un trabajo pensado para la posteridad. Amérian Buenos Aires Park, ubicado a tan solo 30 minutos en bicicleta del Jardín Japonés, se encuentra actualmente en la etapa de auditoría para obtener su recertificación en Eco-etiqueta “Bronce”, del programa Hoteles Más Verdes de AHT.  

           

          Datos turísticos

           

          El jardín está abierto todos los días de 10 a 18hs. La entrada general es de $150 pero para menores de 12 años y jubilados, es gratuita. Además se pueden realizar visitas guiadas con escuelas primarias y secundarias. Y como ocurre en otros centros culturales una vez por semana (incluyendo un sábado al mes), los argentinos y residentes pueden ingresar sin cargo presentando su documento nacional de identidad.

          Si andás por Buenos Aires, te sugerimos que no te lo pierdas. El Jardín Japonés se convertirá en uno de los recuerdos inolvidables de tu viaje.


          Texto: Luciano Zahradnicek

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