Contacto

Completá el siguiente formulario para comunicarte con nosotros.



    Inversiones y Franquicias

    Completá el siguiente formulario para comunicarte con nosotros.

      Complete por favor su situación actual*
      Poseo un hotel (en funcionamiento o cerrado)Soy constructor y me interesa el negocio hoteleroDesarrollo proyectos hotelerosDesempeño funciones relacionadas a la inversión hotelera, turística e inmobiliariaOtros


      Convenios

      Por favor complete el siguiente formulario para consultar si califica para un convenio.


        Adjuntar CV


          Cultura

          Cristina Bellisonzi, una escritora por naturaleza

          La lluvia incesante invadió la mañana cordobesa. Desde las ventanas de Amérian Córdoba Park Hotel, podía verse cuán vertiginosa se vuelve la vida de ciudad cuando el clima entorpece su orden natural.

          Alrededor de las 10 de la mañana, un café caliente descansaba sobre el escritorio de una oficina al lado de un libro: “Jazmines en Otoño” resaltaba en la composición gráfica de su portada. Curiosamente, el titular del ejemplar me hizo dar cuenta de que la escena que las calles me mostraban eran típicas postales de la estación otoñal. Es que los libros tienen ese poder de recrear mundos, a la par que vivimos los propios. Y en una fracción de segundos, esas realidades se fusionan y nos invitan a viajar con la mente.

          El silencio de la oficina se desvaneció en el aire cuando la puerta se abrió y una tímida voz me dijo: “Buen día, soy Cristina Bellisonzi”. Por supuesto, la estaba esperando.

          El 23 de abril, el calendario de efemérides nos recuerda que es el “Día Internacional del Libro”. Esta fecha instituida a nivel mundial desde 1996 por la UNESCO tiene como objetivo el fomento de la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor.

          Un terreno nunca mejor descrito por parte de quién consume y produce materiales literarios. Cristina Belisonzi es un ejemplo de ello. La escritora cordobesa es autora de “Princesa de Acero” y “Jazmines en otoño”. En su paso por nuestro hotel, nos contó acerca de su carrera y su visión sobre el mercado editorial en nuestra región.

          La pasión por la escritura es algo que ha nacido con ella. Desde que era tan sólo una adolescente, Bellisonzi escribía poesías y cuentos para sus amigos. Hasta que un día, de esos pequeños textos que quedaban en la nada surgió su primera novela.

          ¿Cómo comenzó su carrera en el mundo de la literatura?

          Mi carrera comenzó casi sin darme cuenta. Pienso que era mi destino. Hay un tiempo en la vida en la que uno dice “quiero hacer algo sobre lo que me apasiona”. Y ahí comencé a participar de talleres literarios a los cuales actualmente asisto. Uno, el de Cristina Bajo y el otro en espacio Runa Simi. Ahí me formé lo mejor posible y fue el espacio en donde comencé a desarrollar mi primera novela.

          ¿Qué significó para usted la publicación de su libro?

          Fue empezar a realizar un sueño. La primera novela, “Princesa de Acero” fue autopublicación y marcó el inicio de una idea que tenía desde hacía tiempo. Pero realmente aquello que tanto había soñado, se concretó de la mano de Tamara Sternberg del Emporio del Libro, cuando ella creyó en mí. Es un gesto que se lo voy a agradecer siempre. De ese modo comencé mi carrera profesional en el mercado literario.

          ¿Qué valor tiene el libro papel en un mundo cada vez más digital?

          Mi punto de vista como lectora es que por mi edad y mi generación, el libro en versión papel tiene un valor incalculable. Ahí entran a jugar los sentidos que en lo otro no pasa; como el tacto, el poder palpar y especialmente el olfato. Ese olor a libro, para el que nos gusta el libro papel, es irremplazable.

          Pero no dejo de valorar el libro digital porque hay algo que se consigue con él, que el papel nunca va a lograr. Poder llevar una biblioteca en el bolsillo o en la cartera es un privilegio de este mundo virtual. Creo que es una guerra que va a llevar muchos años y sinceramente no me arriesgo a decirte quién la va a ganar. Tal vez sea lo digital, porque la modernidad tiene que ser así. No lo sé, llevará muchos años.

          Para Bellisonzi, el trabajo del autor es muy personal. Cada escritor produce su texto según su propia subjetividad y las experiencias que la profesión le ha ido dejando. Comenzar el proceso creativo de la escritura, requiere en principio una etapa de “Planificación”. La autora reconoce que esta fase es de suma importancia: “El proceso de la escritura no es como la mayoría de la gente piensa, que se te ocurre una idea y escribís y llegas a un final”. Primero hay que “…ordenar las ideas, crear los personajes, darle a cada uno las características…” y agrega, “Hacer líneas de tiempo también es muy importante y hasta a veces armar mapas. Cuando los personajes se mueven de un lado al otro y viajan, el mapa es una herramienta de mucha ayuda”. Y posteriormente a esta instancia, viene la etapa escrita propiamente dicha.

          Sin embargo, una vez que el autor ha exprimido su creatividad aparece un periodo al que Bellisonzi lo llama de “Reescritura”: “Es un proceso en el que uno se reencuentra con lo escrito y le empieza a poner la magia. Esa es la parte que más me gusta”.

          ¿De dónde surge la inspiración para escribir?

          Es muy subjetivo. Hay quienes me dicen que se inspiran en viajes o en música. Yo me inspiro en las historias que escucho y a raíz de ellas, nacen las historias que imagino. Por eso yo muchas veces le digo a la gente “Tené cuidado con lo que me contás porque podés terminar en mi novela”. Son historias de la vida cotidiana. Yo no voy a escribir una historia que me cuentan. Son cabos que quedan sueltos en mi memoria y cuando vas escribiendo los recuperás y decís “Ah, le puedo poner ese condimento”.

          Su primer contacto con el mundo de la novela fue a la edad de 12 años cuando en el colegio leyó “Marianela”, de Benito Pérez Galdós. Pero a los 15 años fue “La cruz invertida” de Marcos Aguinis, la que la fascinó y por la que comenzó a interesarse en la escritura literaria.

          Las historias, muchas veces, llegan en momentos muy particulares en la vida del lector y lo ayudan a reflexionar sobre diversos aspectos de su persona. ¿Recuerda algún libro que significó mucho para usted?

          Sí. Hubo una época en la que estaba pasando una situación fea y no tuve mejor idea que caer en la autocompasión, que es lo que puede hacer una persona. Y no podía salir de eso. No dormía pensando y al otro día, me miraba al espejo y me decía “Pobre Cristina”. De ahí no salís más si no hacés algo. Y milagrosamente un día llegó a mis manos el libro “El secreto”, de Ronda Byrne. Leí ese libro e hice un cambio rotundo en mi forma de pensar. Ese libro llegó en el momento adecuado y creo que ese es el modo en el que ayudan las palabras.

          Como escritora, la autora recuerda que ha recibido comentarios de lectores a los cuales sus novelas los han marcado por sus experiencias vividas: “Uno cuando escribe, no se imagina dónde puede llegar”.

          El impacto de su trabajo la llevó a obtener gran reconocimiento en el mercado local. A raíz del éxito de su primera novela, Bellisonzi fue declarada de Interés Cultural por la Municipalidad de Luque, en la Fiesta nacional de la Familia Piamontesa de 2018. “Mis obras dialogan con nuestra cultura porque mis personajes, hasta ahora son inmigrantes…Y mis historias están dedicadas a los lectores de habla hispana” además, “…me nutro de las vivencias y lo que vos transmitís son detalles de la vida privada, de la gente de América”. Su interés por la inmigración radica en que su primera novela está basada en las propias vivencias de su abuela.

          ¿Qué relación encuentra entre los viajes y la literatura?

          Yo creo que la escritura es un viaje. Un libro es un viaje. Así como elegís un destino, también tenés la posibilidad de elegir un libro. No tengo la suerte de conocer gran parte del mundo y gracias a la literatura, conozco ciudades de Europa. La literatura te hace viajar. Y los viajes te ayudan para la escritura. Sé que muchos escritores viajan y cuando tomás sus trabajos se nota que tienen mundo porque sus vivencias están plasmadas.

          Admiradora de Cristina Bajo, por sus historias y el modo de contarlas, Bellisonzi continúa abriéndose camino en el mercado editorial de Córdoba y del país. A días de presentarse en la Feria del Libro de Buenos Aires, la autora está transitando la etapa de revisión de su tercera novela.

          Su nuevo sueño es conseguir una editorial que publique “Princesa de Acero” en Italia, material que ya tiene traducido en ese idioma.


          Texto: Luciano Zahradnicek

          Dejanos tu comentario sobre esta nota

          Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


          No hay comentarios.
          ¡Dejanos tu mail y recibí promociones
          y descuentos exclusivos!